La Policía viene realizando una intensa búsqueda del rapiñero que logró fugar por los techos de una "casa de masajes" donde tres policías fueron baleados.
El sábado y ayer se efectuaron varios allanamientos tras el delincuente que está identificado, pero no hubo resultados positivos hasta el cierre de esta edición.
En tanto, los policías que fueron baleados se recuperan favorablemente. El sábado la ministra de Interior, Daisy Tourné, visitó a los efectivos lesionados que están internados en el Hospital Policial.
También está fuera de peligro el segundo rapiñero, que está internado en el Hospital de Clínicas con cuatro tiros, uno de ellos en el cráneo, según indicaron a El País fuentes policiales consultadas.
Por su delicado estado de salud el hombre aún no pudo ser interrogado por la Policía.
Ayer varias personas que estaban presentes en la "casa de masajes" fueron indagadas. Dos policías ya dados de alta también prestaron declaración ante la Justicia. Paralelamente se investiga cómo se generó el disturbio dentro del local.
DISTURBIO. Supuestamente los rapiñeros se negaron a pagar y un bolso con dinero que llevaban desapareció. Entonces, sacaron sus armas y golpearon a varias mujeres que trabajan en la "casa de masajes", ubicada en la calle Solano López, en el Buceo.
El dinero que supuestamente faltó seguramente era producto de asaltos que ahora se trata de establecer dónde ocurrieron. Tampoco se descarta que su origen sea la venta de drogas.
Ante el escándalo fue alertada la Seccional 11ª. Al lugar llegaron dos móviles. Cuando uno de los policías se bajó, un rapiñero salió y les dijo que "no pasaba nada" pero acto seguido tomó de rehén al policía y comenzó un feroz tiroteo. El agente Enrique Georgetti fue herido en el pecho. Su compañero Eddy Suárez en la mano y Richard Sueiro también en el pecho. El delincuente recibió cuatro balas. Su secuaz, que estaba dentro del local, pudo huir.