Londres - Los seguidores de Newcastle oscilan entre la indignación y el estupor, luego de que la prensa inglesa anunciara que la familia de Osama Bin Laden está interesada en comprar el tradicional club inglés.
El diario The Sun informó que la familia Bin Laden, propietaria de la empresa de construcción más grande de Arabia Saudita, está interesada en comprar el paquete accionario del Newcastle.
El club, fundado en 1881 y donde se desempeña el internacional inglés Michael Owen, incluso ya recibió una oferta de 360 millones de euros, según el periódico.
Por el momento, el presidente de Newcastle, Mike Ashley, no ha formulado declaraciones, pero algunos de sus allegados deslizaron que evalúa la oferta como "muy tentadora".
La apuesta de la empresa de los Bin Laden no sólo apuesta al fútbol, sino básicamente al negocio inmobiliario, pues apunta también a algunos terrenos en los alrededores al estadio de Newcastle, St James Park, donde proyecta edificar paseos comerciales.
Los representantes de la familia del líder de Al Qaeda han visitado varias veces Inglaterra y se encuentran decididos en invertir en la Premier League, siempre según The Sun.
"Es un gran disgusto, parece un chiste de mal gusto", se quejó Frank Gilmour, miembro de una asociación de seguidores de Newcastle.
"Es increíble que todo quede en manos de nuestro presidente y que si el decide vender acciones, todo cambia", aseveró el simpatizante.
El presidente Ashley adquirió las acciones del Newcastle a Freddy Shepherd el año pasado por algo menos de 170 millones de euros.
Cada vez más magnates extranjeros están al frente de clubs ingleses, entre ellos el empresario estadounidense Malcolm Glazer (Manchester United), el ex premier tailandés Thaksin Shinawatra (Manchester City) y el magnate ruso Roman Abramovich (Chelsea).
La situación ha desatado preocupación en dirigentes de la Federación Inglesa (FA), que teme que la tradición del fútbol de ese país termine jaqueada por tanta presencia extranjera, dentro y fuera de los campos de juego.
Las leyes inglesas que fomentan las inversiones extranjeras en su territorio son la principal causa del fenómeno, según los expertos.
ANSA