Los siete países de África que participaron hoy de las reuniones de la G-8 no lograron una confirmación por parte de éstos de que les duplicarán las ayudas a partir de 2010 o que les darán en un plazo concreto el dinero necesario para combatir el sida, la malaria y la tuberculosis.
Se tratan de dos promesas que la G-8 había asumido en las cumbres del 2005 y 2007, pero había que terminar de concretarlas y armar el calendario. A cambio, los Estados africanos se comprometían a trabajar por el desarrollo de sus países, a fortalecer la democracia y acabar con la corrupción.
La situación se agrava si se tiene en cuenta la plena escalada de los precios de los alimentos y del petróleo. La gran mayoría de los países africanos son deficitarios en energía y para comer dependen en buena medida del Plan Mundial de Alimentos de Naciones Unidas. Un programa que, por cierto, necesita de una inyección de fondos de cerca de 750 millones de dólares urgentemente para seguir alimentando a más de 73 millones de personas en todo el mundo.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, se comprometió hoy a invertir 1.000 millones de euros desde ahora y hasta finales de 2009 para impulsar la agricultura africana y Japón ya se había comprometido antes de la cumbre a duplicar sus desembolsos para el continente a partir de 2013. Sin embargo, todo se queda corto si se tiene en cuenta que el Banco Mundial ha calculado que con menos de 6.500 millones de euros, África sufrirá lo indecible.
El Comité para el Progreso de África, compuesta por el ex primero ministro británico Tony Blair, el ex secretario general de la ONU, Kofi Annan y el cantante Bob Geldof, entre otros; concluyó en un reciente informe que ninguna de las dos partes cumplió del todo sus compromisos. La asistencia financiera que el G-8 prometió se ha quedado corta en al menos 40.000 millones de dólares. Por la parte africana, los conflictos de Darfur, Congo y Somalia, aparte de la falta de firmeza de la Unión Africana contra Zimbabue, demuestran que al continente aún le queda mucho por hacer.
Los siete países participantes de la cumbre son Nigeria, Suráfrica, Ghana, Tanzania, Etiopía, Senegal y Argelia
En base a El País del Madrid.