FEDERICO CASTILLO
"Fue un accidente largamente anunciado", dijeron los funcionarios del Pereira Rossell sobre la caída de un bebé de su incubadora. La dirección del hospital reconoce el mal estado de los equipos, pero duda que esa haya sido la causa del problema.
La caída al piso de un bebé de sólo 17 días que se encontraba en una incubadora del Hospital Pereira Rossell disparó el debate sobre el estado de los equipos del nosocomio y también activó un cruce de acusaciones entre los funcionarios y la dirección del hospital.
El niño está fuera de peligro, sufrió una fractura de cráneo y se recupera satisfactoriamente. Pero los padres de la criatura insisten en saber qué fue lo que pasó.
El domingo a la hora 5.30 las enfermeras que estaban a cargo del cuidado del bebé le avisaron a Sandra Delgado, la madre, que su hijo se había caído por uno de los orificios que las incubadoras tienen para que desde afuera se puedan introducir las manos y atender al niño. Sandra no pudo creer esa versión y todavía ahora mantiene su incredulidad. "Es todo muy raro, no sé qué pensar", dijo a El País.
La dirección del hospital también tiene sus dudas sobre las causas del accidente e inició una investigación administrativa para determinarlo.
Los únicos que parecen tener certeza sobre lo ocurrido son los funcionarios del Pereira Rossell, quienes están convencidos que el mal estado de las incubadoras fue el detonante de este accidente y pudo haber sido el de muchos otros más. Los funcionarios denunciaron que 13 de las 28 incubadoras con las que cuenta la Maternidad del centro hospitalario están en "pésimas" condiciones. Incluso señalaron que ya habían advertido sobre esta situación. Además tomaron la medida de no usar más incubadoras defectuosas.
El secretario general de la Asociación de Funcionarios de ASSE (Afasse), Luis Pérez, dijo que hay "fallas en el mantenimiento de los equipos". "Hay problemas con los cerramientos, hay pérdida de calor, el revestimiento de los acrílicos se ha ido resintiendo", detalló.
"No admitimos que se traslade la responsabilidad a los funcionarios en un accidente que fue largamente anunciado por nosotros que podría ocurrir", afirmó.
A la propia madre del niño le llamó la atención que uno de los cerrajes estuviera atado con unas sondas "de forma muy precaria", dijo. Según la presidenta de Afasse, Mariela Grela, la goma que recubre los orificios cedió y el bebé "se cayó con goma y todo".
La directora de Maternidad, Ima León, reconoció las malas condiciones de los equipos, pero aclaró: "Yo no tengo tan claro que el bebé se haya caído por el mal estado de la incubadora. Llama muchísimo la atención que un niño de tres kilos y cuarenta gramos pase por un diámetro de 13 centímetros, tiene que haber hecho un movimiento especial y es raro que nadie lo haya notado".
El vicepresidente de ASSE, Daniel Gestido, señaló que según los informes de los técnicos la incubadora donde se encontraba el bebé no presentaba problemas. Sí reconoció que muchas no estaban en condiciones y que se las mandó reparar. Además, señaló que está ordenada la compra de cinco incubadoras más. León aseguró que este incidente no resentirá la atención en Maternidad.
Madre: "Fue una desgracia con suerte"
Desde el Hogar de Madres del Pereira Rossell, donde se alojan las personas que llegan desde el Interior del país a acompañar a sus hijos internados, Sandra Delgado todavía no puede creer lo que pasó, pero dice como consuelo: "Fue una desgracia con suerte". Su hijo, nacido hace 17 días, iba a ser operado hoy de una hernia inguinal. Por supuesto que la intervención se postergó. Lo que la inquieta es que los especialistas aún no fijaron una nueva fecha. "Me dio vuelta todos los planes. Tengo a mis otros hijos en Treinta y Tres y tenía todo armado para estar con ellos el fin de semana. Ahora no sé que voy a hacer", dijo.
Sandra fue testigo hoy del "éxodo" de incubadoras en los corredores de la Maternidad. "A raíz de todo esto que pasó, empezaron a sacar las incubadoras del servicios. Va a llegar un momento que no va a haber ninguna . Estaban en bastante mal estado.
Pese a todo, la madre del niño descartó la posibilidad de iniciar un juicio al hospital. "Lo único que quiero es que mi hijo esté bien, lo que pasó ya pasó, espero que no vuelva a pasar", dijo y agregó que aguardará los resultados de la investigación.
Un problema reconocido
El área de Maternidad del Hospital Pereira Rossell tiene 28 incubadoras.
Según los funcionarios, 13 de esos equipos están en malas condiciones. A raíz del episodio con el bebé decidieron dejar de usar las incubadoras defectuosas.
La dirección del hospital pidió un informe técnico sobre los equipamientos y envió a reparar las incubadoras que no estaban 100% aptas.
La administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) anunció la compra de cinco nuevas incubadoras.
La madre del bebé, si bien reconoce el mal estado de los equipos, desconfía que su hijo se haya caído de la incubadora. Por ahora descarta iniciar un juicio.
Las autoridades sanitarias iniciaron una investigación administrativa para establecer las causas del accidente.