Un puñado de amas de casa reunidas en asamblea decidieron participar de la ronda salarial en representación de la patronal en las negociaciones con las trabajadoras domésticas.
Un grupo de apenas 15 mujeres tomó una decisión histórica. Es que la intervención de la Liga de Amas de Casa habilita entonces y por primera vez la convocatoria del grupo 21, el de las trabajadoras domésticas, a estos consejos de salarios.
Un par de horas antes, la cúpula de la liga, encabezada por su presidenta, Mabel Lorenzo, recibía a las socias, convocadas para las cuatro de la tarde en la sede, ubicada en la calle Carlos Quijano.
Así, las 15 mujeres se reunieron en el local, decorado con recortes de notas periodísticas sobre las amas de casa y con fotos de congresos y viajes protagonizados por miembros de la liga en los últimos años.
La presidenta interrumpió el cotilleo de las mujeres para iniciar la asamblea extraordinaria.
votación. Tras ella, Lorenzo señaló que 11 de las asistentes votó a favor de la participación de la Liga de Amas de Casa en la ronda salarial, contra 2 abstenciones y 2 que votaron por la negativa. "La mayoría consideró que valía la pena porque creemos que podemos sumar por la mejor calidad de vida de todos", dijo Lorenzo.
La presidenta de la liga (que tiene entre sus socios a empleadores, a integrantes del servicio doméstico y terceros por fuera de este ámbito laboral) insistió en la particularidad de la relación entre las amas de casa y las domésticas, pues el ámbito del trabajo es el hogar.
Lorenzo adelantó que más allá de aceptar la invitación del Ministerio de Trabajo para conformar la mesa salarial, la asamblea remarcó la necesidad de reservarle a la liga el derecho a retirarse de la ronda si es cuestionada su legitimidad como representante de la patronal (caracterizada por su heterogeneidad), así como la asistencia técnica-jurídica del Ministerio de Trabajo para empleadores y trabajadoras.
Calidad de vida. Todo ello en procura de "gestar calidad de vida", tanto para las 90.000 trabajadoras domésticas -de las cuales sólo 450 están inscriptas en el Sindicato Único de Trabajadoras Domésticas del Uruguay (SUTD)- como para las amas de casa.
Del éxito de la ronda dependerá la incorporación de más trabajadoras a la formalización iniciada por la ley 18.065, la que regula el trabajo doméstico.
Muchas de ellas están en los registros del BPS mediante aportes que están por debajo de sus verdaderos ingresos. Otras ni siquiera están afiliadas. "La informalidad no puede instalarse. Hay que estar contra ella, de un lado y de otro", sostuvo Lorenzo, quien tiene una empleada doméstica desde hace 28 años. "Crecimos juntas", acotó.
"Piso" de $ 8.500
La dirigente del gremio de trabajadoras domésticas, Cristina Otero, dijo que llevarán a la ronda una plataforma en la que aspiran a la mejora de las relaciones laborales. En materia salarial, afirmó que apoyan el planteo del Pit-Cnt de llevar el mínimo salarial (fijado en $ 3.550) a $ 8.500.