Javier García se reunió hoy con el defensor del vecino, Fernando Rodríguez con el fin de analizar las medidas a tomar para que los ciudadanos dejen de ser "rehenes" del conflicto entre Adeom y la Intendencia de Montevideo, dijo a EL PAÍS digital el legislador nacionalista.
García explicó que desde hace ya varios años, "una y otra vez" los servicios de la comuna capitalina se ven afectados y esto repercute, en última instancia, en el incumplimiento de los derechos de los ciudadanos, los cuales quedan reducidos a "el papel de espectadores silenciosos en un conflicto en el cual no tienen arte, ni parte", aseguró el diputado nacionalista.
"No puede ser normal que se afecten los derechos de los vecinos y que nadie reaccione", reprochó García. "El intendente y Adeom deben entender que ellos están al servicio de los montevideanos y no como parecen comprender que los montevideanos están a su servicio", indicó. Los ciudadanos pagan impuestos para que se le brinden servicios, aclaró el diputado.
El legislador indicó que la reunión "fue muy provechosa" y que el defensor del vecino le comunicó que en los últimos día había mantenido una reunión con el intendente Ehrlich para prever las medidas a tomar, en este sentido.
REUNION CON EHRLICH.
Fernando Rodríguez, defensor del vecino, dijo a EL PAÍS digital que en la reunión con el jerarca municipal, éste le informó que en la medida que el conflicto se mantenga en los mismos parámetros que ha tenido hasta ahora, la administración tiene previstos planes de contingencia para "mitigar el efecto negativo que tienen las medidas en relación a los servicios a la población".
Rodríguez destacó que, si bien todos los servicios son importantes, la defensoría del vecino visualiza tres "áreas más sensibles" y a las cuales les presta mayor atención. Éstas son: la limpieza, el funcionamiento de las policlínicas barriales y el funcionamiento del programa "Nuestros niños" (guarderías).
A su vez, indicó que la afectación no sólo se da con la paralización de las actividades, sino que el tiempo de seis años que lleva el conflicto también repercute "en el día a día" a la hora de prestar los servicios de la comuna. "Nadie puede trabajar bien en un escenario de conflicto de seis años", subrayó Rodríguez, quien indicó que en definitiva esto también redunda en la mala calidad de los servicios que recibe el ciudadano.
EL PAÍS digital