EL VIERNES 13 de octubre de 1989 se publicaba el primer número de El País Cultural. Han pasado ya veinte años y mil números desde que se estrenó este ritual periodístico de todos los viernes.
LA EXPERIMENTACIÓN, los apoyos estatales, la novedad, la punta política, las limitaciones económicas son temas polémicos que no han perdido vigencia en el debate teatral desde hace veinte años. Seis directores de distintas generaciones dan sus opiniones.
EL 3 DE ENERO de 1986 Mario Levrero daba inicio a sus "Apuntes bonaerenses". Jugando a su juego, el diario (eso era, más o menos) comenzaba rotundo: "Abrí la puerta". El final del párrafo que ocupaba el primer día se cerraba: "Abrí la puerta y me quedé allí esperando".

ESTOS ÚLTIMOS veinte años de poesía en el Uruguay pueden ser encarados como un territorio, un mapa de líneas cruzadas, abandonadas, recuperadas, cortadas, pequeñas hebras que salen, en apariencia, de la nada.
LA EXPERIMENTACIÓN, los apoyos estatales, la novedad, la punta política, las limitaciones económicas son temas polémicos que no han perdido vigencia en el debate teatral desde hace veinte años. Seis directores de distintas generaciones dan sus opiniones.
HACE VEINTE AÑOS, los uruguayos que aspiraban a filmar películas tenían que consolarse con el video. El cine todavía quedaba lejos, por razones económicas y tecnológicas. Pero a mediados de la década del noventa las cosas empezaron a cambiar .
SI AL FINAL de todo año suele convocarse en los medios de prensa a elegir lo mejor de cada género literario y de cada disciplina artística, con más razón puede hacerse cuando una publicación llega a su número 1.000 y entra en la tercera década de permanencia.
EL ARTE URUGUAYO, en estos veinte años, deja de lado la mesura, la tradicional cautela y la moderación y se encauza por senderos más experimentales y audaces. Es fácil comprobarlo en visita a talleres y a exhibiciones.
LOS ÚLTIMOS veinte años han implicado un salto en la fotografía uruguaya. El surgimiento de autores con una impronta personal, el creciente interés de la sociedad en consumir y producir imágenes, la revolución digital y la creación del Centro Municipal de Fotografía, permitieron a "la hermana menor de las artes visuales", hacerse visible en la cultura nacional.