Lunes 09.06.2008, 00:39 hs. | Montevideo, Uruguay
 
INICIOCONTACTOMI PERFILPUBLICIDADEL PAIS MOVILEL PAIS LEIDOFAVORITOSPAG INICIO
BUSCAR
en
en internet
BUSCADOR AVANZADO
Economía y Mercado  | enviar nota |  | imprimir nota |  | agrandar texto |  | achicar texto |

El modelo Kirchner exporta hambre

JOSÉ LUIS ESPERT DESDE BUENOS AIRES

El pasado viernes 30 de mayo, la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner repitió un llamado a los empresarios y dirigentes (a quienes se refirió como poseedores de capital y riqueza) a tener "responsabilidad social empresaria". Algo irónico para un país que carece de "responsabilidad social soberana".

El mundo vive hoy circunstancias muy particulares. Un conjunto de factores, temporales y permanentes, financieros, estructurales y estocásticos han llevado a que las instituciones internacionales estén seriamente preocupadas por una crisis mundial alimenticia derivada del aumento significativo y generalizado de los precios de los alimentos.

Estos precios han crecido un 65% desde 2005 hasta la actualidad -de acuerdo al índice confeccionado por el FMI- y a diferencia de otras épocas donde el incremento estaba concentrado en algunos productos mientras que otros se mantenían estables (cuando no caían inclusive), el aumento ha sido generalizado. De esta forma vemos como se encarecieron el trigo (162%); el aceite de soja (155%), el maíz (130%), el arroz (122%), los granos de soja (118%), la torta de soja (85%) y el petróleo (80% a/a -WTI). Lo que es más, la situación para algunos productos se ha agravado de forma significativa en el corto plazo, como por ejemplo en el caso del precio del arroz, que pasó de crecer un 8,3% a/a en octubre de 2007 a 215% a/a en abril de 2008; así como el precio trigo que duplicó su tasa de incremento en cuatro meses.

Adicionalmente al hecho que el aumento de estos precios es más que significativo, se debe considerar que no ocurre luego de un contexto de depresión de los mismos, es decir, no están recuperando terreno perdido. Por el contrario, se puede observar que en términos nominales los mismos son récord históricos para todas las series. En términos reales, los precios también se encuentran en guarismos significativos, dado que están en sus máximos desde 1990, aunque todavía por debajo de los niveles de la década del ochenta.

ALERTA MUNDIAL. El temor de instituciones internacionales como las Naciones Unidas, el Banco Mundial, la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OCDE), surge del hecho que, sea este shock temporario o permanente, la suba ocasionada entre 2005 y 2007 ha llevado a 100 millones de personas a la pobreza, de acuerdo a estimaciones del Banco Mundial. El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo ha hecho énfasis en la necesidad de que estas entidades combatan de forma urgente y dediquen los fondos necesarios a la actual situación, al remarcar que de no actuar con la celeridad necesaria se podría perder el terreno ganado en la lucha contra la pobreza de los últimos cinco años. Lo mismo advirtió el Secretario General de la ONU, Ban Ki-Moon.

Además, se debe tener en cuenta que el impacto del encarecimiento de la canasta alimenticia golpea más duramente a los países menos desarrollados que a los más desarrollados, dado que el peso de la misma sobre el gasto total del hogar es más elevado (45% frente a 16%). O sea, la suba de los precios de los alimentos empobrece a los que ya son de por sí son los más necesitados.

¿Qué elementos se encuentran detrás de este abrupto crecimiento de los precios de los commodities?

Por el lado de la oferta, se identifican fenómenos climáticos, bajos niveles de stocks, aumento del precio del combustible. El clima explica parcialmente la baja en la producción de los principales países exportadores de cereales. Este fenómeno es temporal, es decir, que no se espera que en promedio se repita. En segundo lugar, los stocks mundiales de alimentos se encuentran en niveles históricamente bajos, en parte como consecuencia de un cambio de políticas. Más específicamente, ha habido una caída de las reservas de las instituciones públicas derivada del incremento en el costo de almacenaje y de una mayor integración global y financiera. Esto ha llevado a que frente a un shock exógeno, exista una menor capacidad de respuesta por el lado de la producción, a la vez que se exacerbó la reacción de los precios por parte de los mercados financieros. En última instancia, el incremento en el precio del petróleo y sus derivados impactó de forma real en los commodities agrícolas al encarecer significativamente los costos de transporte.

Por el lado de la demanda, la aparición de los biocombustibles fue la principal fuente de creación de nueva demanda. Los productos relacionados con la producción de los mismos son el azúcar, el maíz y las oleaginosas. Los elevados precios de los combustibles fósiles han convertido a los biocombustibles en una alternativa financieramente viable. A partir de este nuevo escenario, existe hoy una relación positiva y significativa entre los shocks en los precios del crudo y los productos agrícolas que funcionan como inputs en el desarrollo de energías alternativas. Un segundo factor que ha generado un incremento de los precios, es el aumento del consumo y el cambio en el patrón del mismo en las economías emergentes. Efectivamente, la demanda se muestra más inelástica que nunca al mostrarse resilente a reducirse en un contexto de fuerte alza de los precios. Sin embargo, esto también estaría relacionado con las políticas de algunos países de no permitir que los precios domésticos ajusten de acuerdo a los internacionales.

Los niveles de los stocks, aunque se ubican en diferentes posiciones dependiendo de cada alimento (respecto de si son o no mínimos históricos), son en su mayoría muy inferiores a los del período 1980-2000. La FAO espera que el precio promedio de los alimentos baje para la mayoría de los productos respecto de los picos actuales pero que el promedio de la próxima década se ubique por encima del promedio de la década pasada. Debe recalcarse, que aunque los precios nominales están en niveles récord, los precios en términos reales todavía se encuentran debajo de picos anteriores (como en los ochenta) y se espera que reanuden su tendencia a caer en el mediano plazo, aunque a una tasa más leve.

Existe además un componente financiero a partir de la integración global, mediante el cual los commodities se han convertido en un nuevo producto en la cobertura de los portafolios de inversión. Consecuentemente, la depreciación del dólar en el mundo -moneda en la que se expresan los precios- ha generado un factor adicional de presión al alza en los precios.

La respuesta de los países a la preocupante situación ha sido diversa. El Banco Mundial junto a la FAO están ofreciendo apoyo técnico, además de los créditos antes mencionados, para hacer frente a la crisis y recomiendan utilizar un enfoque doble: transferencias directas a los más carenciados y reducción de aranceles a las importaciones de alimentos. De esta manera se logra hacer frente a las necesidades de los más necesitados y se reactivan los incentivos a aumentar la producción.

ARGENTINA INSÓLITA. Alejada del mundo, Argentina decidió restringir el comercio de cereales, oleaginosas y carnes a través de prohibiciones y retenciones a la exportación. Esta medida (analizada en los informes de la FAO-OCDE y el Banco Mundial) no tiene otra ventaja que ser fácil de implementar. Pero así, la señal puede llevar a compras por pánico, a la vez que reduce los incentivos del sector agropecuario a producir y tiene la potencialidad de autogenerar una crisis alimenticia. Lo que es más, aun si fuese efectiva en el corto plazo, la medida de restringir las exportaciones implica cortarle el acceso al alimento al resto del mundo, es decir, agregar presión y volatilidad a los precios en los mercados internacionales. La inseguridad en el abastecimiento de alimentos desde los países productores (principalmente emergentes) es una de las causas del proteccionismo agrícola, o sea, de dar a los productores locales los incentivos para autoabastecer el mercado. De esta forma, Argentina prefiere beneficiar a los ricos propios (manteniendo barato su consumo de alimentos) por sobre los pobres ajenos (encareciéndole el de ellos), en vez de utilizar una transferencia adecuada para evitar que los marginados propios se vean afectados, pero sin castigar a los pobres foráneos.

Los efectos de las decisiones de política económica argentina respecto de este fenómeno no son menores. Esto deriva del hecho que Argentina es uno de los cinco principales exportadores de carne, maíz, girasol y soja, tanto en granos como en aceites y subproductos. Una restricción o prohibición a la exportación implica una caída significativa de la oferta de dichos productos a escala mundial y el impacto no es menor, no solo en términos de precios sino también en personas que pasan hambre. Las políticas del país han llevado a que Brasil y China tengan que redirigir su demanda a nuevos mercados, debido a la inseguridad de abastecimiento.

En resumen, la combinación de factores ha llevado a un escenario de incremento significativo de los precios, que si bien persistirá en promedio, tendrá una tendencia a desaparecer con el tiempo. Dicho esto, se debe tener en cuenta que aunque los precios se reviertan en el mediano y largo plazo, la población que se empobrecerá en el entretiempo no será menor y las medidas tomadas desde el Río de La Plata exacerban la pobreza global.

Es difícil entender cómo la presidenta Kirchner se encuentra a horas de ingresar a la Conferencia de Alto Nivel sobre Seguridad Alimentaria donde se reunirá con el Presidente del Banco Mundial y el Secretario General de la ONU, cuando al mismo tiempo hace oídos sordos al llamado que los mismos hicieron a los países exportadores para que no restrinjan el comercio de sus alimentos.

La Presidenta reclama Responsabilidad Social Empresaria pero carece de la Responsabilidad Social Soberana que tiene Argentina como "granero del mundo".



Otras Ediciones
TODAS512192
volver arriba
ASISTENCIA AL USUARIO 903 1986
CLASIFICADOS 400 2141 - 131 | SHOPPING EL PAIS 903 1986
REDACCION IMPRESA 902 0115 | REDACCION DIGITAL 902 0115 int 440 | PUBLICIDAD IMPRESA 902 3061 | PUBLICIDAD DIGITAL 900 2338
Zelmar Michelini 1287, piso 4, CP.11100, Montevideo, Uruguay | Copyright © EL PAIS S.A. 1918-2009
Certifica Metric Medición de Tráfico Certifica.com
Powered by ANTELDATA Powered by ANTELDATA
Grupo de Diarios América Miembro de GDA, Grupo de Diarios de America