HORACIO BAFICO Y GUSTAVO MICHELIN
En el primer trimestre del presente año, el índice de volumen físico de la industria manufacturera (IVF), excluida la refinería, se incrementó un 8,8% respecto a igual período del año anterior, lo que habla del dinamismo del sector. Es más, ese dato subestima la verdadera evolución, ya que en el primer trimestre de este año se trabajó una semana menos que en 2007, porque la Semana de Turismo fue en marzo.
Este sector ha sido uno de los que más ha crecido en los últimos tiempos, a una tasa superior a la del PIB global, siendo en consecuencia, uno de los motores de la recuperación, y en los últimos tiempos de la expansión de la economía, como se puede apreciar en el Gráfico Nº 1.
DIVERSIDAD. Tal cual acontece con el producto, que involucra distintos sectores, cuya evolución no es necesariamente la misma, el IVF manufacturero muestra el desempeño de un sector particular, conformado por una serie de ramas cuyo desempeño tampoco es necesariamente armónico, cada una marcada por sus propios determinantes y especificidades. En definitiva, así como a nivel del PIB, no son siempre los mismos sectores los que más inciden en el comportamiento global, a nivel del IVF no son siempre las mismas ramas las que determinan su evolución.
Es por ello que, cada vez que analizamos a la industria manufacturera, la subdividimos en varios subsectores, para poder apreciar mejor como, la evolución de la propia coyuntura va afectando a las distintas ramas.
Es así que consideramos por un lado a las ramas exportadoras, y dentro de éstas distinguimos entre procesadoras de materias primas de origen primaria y las de base industrial (ver Gráfico Nº 2).
Por otra parte, al analizar las ramas volcadas fundamentalmente al mercado interno distinguimos entre las que operan básicamente en plaza y las que compiten con productos importados (ver Gráfico Nº 3).
A lo largo de los últimos años, de acuerdo a la coyuntura imperante, cada uno de estos grupos incidió de manera fundamental en el IVF del sector.
La introducción anterior nos sirve para explicar el desempeño de las distintas ramas industriales al cabo del primer trimestre del año. En efecto, mientras el conjunto de ramas exportadoras de base industrial creció un 46,8% respecto a igual período de 2007, las actividades volcadas al mercado interno lo hicieron un 7,5%. Las restantes ramas muestran síntomas de enlentecimiento, aumentando las exportadoras de base primaria un 2,3% y las sustitutivas de importaciones apenas un 0,9%.
BOTNIA. El fuerte crecimiento de las ramas exportadoras de base industrial se explica fundamentalmente por la planta de Botnia, que comenzó a operar en el último trimestre de 2007. La rama 2101 (Pulpa, papel y cartón) creció 722% (más de ocho veces) en el primer trimestre, contribuyendo de manera decisiva al desempeño del grupo.
El impacto de la planta de celulosa es tan grande, que si se la excluye, el grupo de las exportadoras de base industrial hubiese crecido apenas 1,3%, y el total de la industria manufacturera sin refinería un 2,4%.
El reciente informe de la Cámara de Industrias respecto a la evolución de las ventas del sector arriba a conclusiones similares. Según la gremial empresarial, las ventas industriales crecieron 9,6% en el primer trimestre del año, aunque la tasa se torna negativa (-1%) si se excluye a la planta de celulosa.
Otra forma de ver la fuerte incidencia de esta rama es calculando cuál sería el resultado de la industria si todas las demás ramas mantuviesen en el presente año el mismo nivel de actividad que en 2007, y Botnia siguiese produciendo al ritmo actual. En ese caso, el crecimiento de la manufactura sería del orden del 3%.
Por consiguiente, el impacto de la planta de celulosa nos acompañará a lo largo del año, compensando los magros resultados que se registran en otras ramas.
En todo caso, y dentro del grupo de exportadoras de base industrial, el resultado sin la planta de celulosa no debe pasar desapercibido, ya que se trata de actividades cuyo principal mercado de destino son nuestros vecinos. En particular, la situación en Argentina se ha enrarecido en el segundo trimestre del año, y las perspectivas futuras ya no son tan halagüeñas como en los pasados últimos cinco años, previéndose dificultades, sobre todo a partir del 2009.
COMPETITIVIDAD. Otro grupo con problemas es el de las industrias que compiten con las importaciones. Este grupo se fue desacelerando a lo largo del último año hasta quedar prácticamente estancado de acuerdo a la última medición.
Se trata de un grupo donde la evolución reciente de precios relativos ha sido desfavorable, y ello incide directamente en el desempeño mostrado. La apreciación de la moneda en un contexto de aumento de los costos internos llevó a una pérdida de competitividad. Eso se ve en el menor nivel de actividad que presentan ciertas ramas como la vestimenta, las químicas y las metalúrgicas. También se da el caso de algunas actividades puntuales, que se vieron favorecidas por la construcción de la planta de celulosa, por ejemplo la fabricación de barcazas, que al haberse colmado esa demanda puntual contrajeron de manera importante su nivel de actividad.
CONSUMO. Pero por otro lado, están las actividades que producen básicamente para el mercado interno, respondiendo a la demanda local. El consumo interno fue uno de los motores del crecimiento en el último año, en particular a partir del segundo semestre, estimulado por la mejoría en el mercado laboral, y en buena medida por la expansión del crédito.
Los datos indirectos sugieren que el consumo se mantuvo firme en el primer trimestre del año, lo que se ve reflejado en las ramas industriales que se guían por la capacidad de gasto de la población, como es el caso de las industrias de la bebida, las alimenticias y las vinculadas a la construcción, todas las cuales presentan comportamientos dinámicos.
Lo irónico del caso es que, los factores que explican el dinamismo de estas ramas pueden operar en contra de la competitividad global del sector. Concretamente la evolución de los salarios, que por un lado representan poder de compra y demanda por los productos. Pero por el otro constituyen un costo importante para las empresas, debiendo evolucionar de acuerdo a la productividad de la mano de obra, para no afectar la competitividad.
De ahí que sea tan importante el resultado de la próxima ronda de los Consejos de Salarios, no sólo por el impacto que pueda llegar a tener en los precios, lo que hemos analizado varias veces en esta página, sino también por su incidencia en la competitividad de las empresas.
Así como la planta de Botnia es quien empuja actualmente al sector manufacturero, hasta no hace mucho, era la planta de concentrados de bebidas gaseosas ubicada en zona franca quien lo lideraba. A esta última empresa la incluimos en el grupo de las exportadoras de base primaria.
El enlentecimiento de la rama, unido a los problemas de oferta que enfrentan los frigoríficos, explican el comportamiento del grupo; resulta paradójico que en momentos en que los precios de exportación se ubican en niveles excepcionalmente elevados, el nivel de actividad no sea más dinámico.
La paradoja no es tal si tenemos en cuenta los problemas de oferta que enfrentan los frigoríficos, que se solucionarían hacia el año 2010, y el ciclo de los molinos arroceros. El nivel de producción de estos últimos disminuyó en el primer trimestre del año, pero en realidad responde a la zafra del ejercicio anterior. El fuerte incremento que registró el precio de este cereal, llevó a un aumento del área sembrada, que redundará en una mayor disponibilidad de materia prima hacia el segundo semestre del año, con el consiguiente aumento del nivel de actividad. Por su parte, y también al influjo de mejores precios internacionales, crece el IVF de las ramas textiles.
De todas formas, a nivel global del sector, en el mes de abril se dio una baja generalizada en todos los indicadores de expectativas empresariales, siendo la caída más pronunciada la que refiere a las perspectivas sobre la evolución futura de la economía (ver Gráfico Nº 4).